Como producto de una investigación interdisciplinar, un grupo de profesores y estudiantes de posgrado de la Universidad del Valle desarrollaron un nuevo cemento óseo, patentado por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio.

cortadaRealizado por: Agencia de Noticias Univalle.

Kit de cemento óseo acrílico que comprende quitosano, óxido de grafeno, apatita, ácido poliláctico, cloruro de estroncio y comonomeros alcalinos”, es el nombre de ésta nueva patente que le otorgaron a la Universidad del Valle. Este material cementante es utilizado en operaciones ortopédicas para fijar y pegar prótesis al hueso. Este desarrollo contó con el apoyo financiero del sistema general de regalías.

La investigación se desarrolló en los laboratorios de tres facultades o dependencias académicas y cada una de las cuales tenía su equipo de investigación que se ocupó de una parte del proyecto.La Facultad de Ciencias Naturales y Exactas aportó un grupo de investigadores en química que se ocupó de la síntesis de los polímeros biodegradables.

La Escuela de Ingeniería de Materiales de la Facultad de Ingeniería procesó los polímeros para obtener el cemento. Los investigadores de la Facultad de Salud realizaron pruebas en los modelos vivos. En este caso las pruebas se realizaron en ratas con implantes subcutáneos, conejo con aplicaciones en el fémur; por último, se hicieron pruebas en cerdos, donde se realizaron implantes con resultados satisfactorios.

Las pruebas en humanos aún no se han realizado pues se esperan nuevos resultados con animales, para pasar a esta fase. Los cementos óseos son materiales empleados por cirujanos y ortopedistas para la fijación de prótesis articulares o dentales.

Usualmente son dos componentes, una ampolleta de color oscuro y una bolsa estéril donde viene un componente sólido. El cirujano mezcla ambos componentes y forma una pasta con la que impregna el hueso y la prótesis. El cemento endurece mediante una reacción de polimerización (exotérmica) que pega la prótesis al hueso. 

Las ventajas del "Kit de cemento óseo acrílico"

Los cementos óseos convencionales que se encuentran en el mercado presentan algunas deficiencias en su aplicación como la generación excesiva de calor que puede quemar el tejido circundante y producir necrosis térmica de parte del hueso cementado.

A partir de los inconvenientes generados por los cementos óseos convencionales, se decidió iniciar una investigación que contribuya a mejorar las formulaciones existentes para obtener características bioactivas, mecánicas y bactericidas superiores a las que se comercializan actualmente.

La ventaja principal que presenta este nuevo cemento óseo que se desarrolló en la Universidad del Valle es la mejora en la asimilación del material, gracias a los componentes de la formulación que en su mayoría son naturales.

Otras de las ventajas es las ventajas de este nuevo producto son: 

  • La formación de hueso. Agregando nuevos componentes biológicos a la formula del cemento se busca promover la formación de hueso, de esta manera mejora la unión no solo desde el punto de vista mecánico, que a través de la interacción del cemento el hueso y el metal se cree hueso.
  • Mejorar el trato a las infecciones que se presentan con los cementantes tradicionales, por medio de la inclusión de componentes que tengan propiedades antibacterianas.
  • Incrementar el tiempo en que se debe realizar la operación para reemplazar el cemento desgastado.
  • Evitar que se presente muerte de tejido por el excesivo calor producido al momento de la reacción exotérmica del cemento.
  • Se cambiaron los componentes como el cloruro de circonio que sirven para visualizar el pegante en una radiografía, por materiales que son mejor asimilados por el cuerpo.

El equipo de investigación

La investigación y la patente son el resultado de un trabajo realizado por un equipo conformado por profesores e investigadores de la Universidad, entre los figuran, José Herminsul Mina de la Escuela de Ingeniería de Materiales; Carlos Humberto Valencia de la Escuela de Odontología; Liliana Salazar Monsalve, María Carolina Pustovrh Ramos y Mario Alejandro Ortiz de la Escuela de Ciencias Básicas de la Facultad de Salud; Héctor Fabio Zuluaga Corrales de la Escuela de Ciencia Naturales y Exactas. Además, las estudiantes de posgrado de la Facultad de Ingeniería, Mayra Eliana Valencia Zapata, Karen Jesenia Lozano Nieva, Natalia Marcela Hurtado Chávez.

En la investigación también participó el egresado de pregrado y doctorado de la Universdad del Valle y actualmente profesor de la Universidad del Atlántico, Carlos David Grande Tovar.

Gracias a esta investigación podemos ver como la academia aborda un problema desde diferentes tipos de ramas del conocimiento en busca de una solución.